CIUDAD DE MÉXICO, 2 de octubre de 2017 /PRNewswire/ — La nueva tecnología de INFICON para la detección de fugas basada en hidrógeno, está ayudando a los fabricantes de automóviles y sus proveedores a reducir costos y mejorar la calidad en todo el mundo.

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En promedio se realizan más de 1,000 pruebas de fugas a un automóvil y a sus componentes antes de que ruede fuera de la línea de ensamble final. Los sistemas de frenado, combustible y otros sistemas críticos de seguridad se prueban varias veces para detectar fugas, al igual que componentes de la transmisión, contenedores de fluidos y llantas.

Cada vez más estas pruebas se realizan con detectores de fugas basados en hidrógeno, los cuáles son menos costosos de operar que los sistemas basados en helio. Esto es debido a los costos del gas trazador, además de ser significativamente mejor que pruebas más tradicionales de agua y caída de presión.

La detección temprana de fugas menores con un sensor de hidrógeno puede desempeñar un papel clave en la reducción de costos y la mejora de la satisfacción del cliente, de acuerdo con Thomas Parker, gerente de ventas automotrices de Norteamérica para INFICON, proveedor y líder mundial de sistemas de detección de fugas.

Cuanto antes se detecte una fuga, más rápido se puede corregir o eliminar mediante mejoras en el proceso de fabricación, señala Parker. La mayoría de los fabricantes utilizan una prueba de aire básico, también conocida como una prueba de caída de presión para verificar las transmisiones y los motores en una base de paso-fracaso.

Con excepción de los motores de inyección de alta presión, la mayoría de los motores son sometidos a una primera prueba de presión. Cada subsistema de motor-aceite, refrigerante y emisiones – se presuriza en una estación de prueba. En caso de fallo, el componente debe ser verificado nuevamente usando un sistema de trazado de gas de hidrógeno o helio más sofisticado para encontrar la ubicación real de las fugas.

Parker estima que las fugas que requieren reparaciones se encuentran en más del 25 por ciento de los motores y transmisiones para automóviles, camiones ligeros y vehículos comerciales producidos anualmente y vendidos en América del Norte.

INFICON ha trabajado con TrigTec, una compañía con sede en Estados Unidos, para desarrollar tecnología que permita mejorar las pruebas de motores y transmisiones.

El INFICON Sensistor Sentrac es un detector de fugas de hidrógeno de última generación. Un cliente de INFICON que recientemente cambió al Sensistor Sentrac para probar motores diésel de 15 litros después de que se identificaron las fugas, logró reducir de ocho horas a 15 minutos el tiempo requerido para re trabajar los componentes defectuosos.

INFICON es líder mundial en el desarrollo, fabricación y distribución de instrumentos y dispositivos para la detección de fugas en aire acondicionado, refrigeración y autopartes. Para mayor información visite: www.inficonautomotive.com

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FUENTE INFICON